Wolfcat dirigió su aguda mirada a Piranha y saludó con un solemne asentimiento. Siguió caminando hacia la mesa. Entonces el Teniente explotó. Salió humo, confeti, y sobre todo muchísimas burbujas verdes. Pero no quedó rastro alguno de la ilusión. Tan sólo se veía la sombra de una figura extraña entre humo y burbujas.
Piranha y Wolfcat entornaron los ojos preguntándose lo que podía ser esa sombra. Entonces, de entre el humo salió la simiesca figura de Tumbili Watiskaaki. Habló:
-Lo que acaban de presenciar ha sido el reflejo de un espejismo proveniente de una alucinación psicodélica dentro de la realidad paralela contigua a la de los ratones de mercurio que tuvo sus orígenes en un sueño erótico de Marvin.
Dicho esto, Tumbili avanzó unos pasos más hacia la mesa. Se sentó en la silla más cercana y dijo con tranquilidad:
-Siéntense, animales. Siéntense.
Piranha y Wolfcat cumplieron su petición y le miraron expectante. Tumbili, con ambos codos sobre la mesa y las manos frotándose las sienes, permaneció callado unos momentos, pensativo. Hasta que sin previo aviso saltó con un grito atronador:
-¡Tú!
Su ojos saltones estaban clavados sobre Wolfcat.
-¡Tú! - repitió -¡Pronombre personal! ¡Con tilde!
Wolfcat tragó saliva.
-¡Qué! - continuó Tumbili - ¡Adverbio interrogativo! ¡Tilde!
Tumbili se remangó su inexistentes mangas. Su furioso rostro se acercó más a Wolfcat. Golpeó con ambos puños sobre la mesa y rugió:
-¡Detuvo! - estaba rojo - ¡Siempre, siempre, siempre! ¡Con "v"!
Tumbili resopló, calmándose, se ajustó su inexistente corbata y se reclinó sobre la silla.
-Aparte de eso, buen trabajo, animales. Aquí tienen su premio.
Sacó un maletín de detrás de su silla, lo puso en la mesa y lo abrió. De su interior sacó tres piruletas. Les lanzó a Wolfcat y a Piranha cada uno la suya y con el ceño fruncido se dispuso a retirar el envoltorio de la restante.
Piranha y Wolfcat entornaron los ojos preguntándose lo que podía ser esa sombra. Entonces, de entre el humo salió la simiesca figura de Tumbili Watiskaaki. Habló:
-Lo que acaban de presenciar ha sido el reflejo de un espejismo proveniente de una alucinación psicodélica dentro de la realidad paralela contigua a la de los ratones de mercurio que tuvo sus orígenes en un sueño erótico de Marvin.
Dicho esto, Tumbili avanzó unos pasos más hacia la mesa. Se sentó en la silla más cercana y dijo con tranquilidad:
-Siéntense, animales. Siéntense.
Piranha y Wolfcat cumplieron su petición y le miraron expectante. Tumbili, con ambos codos sobre la mesa y las manos frotándose las sienes, permaneció callado unos momentos, pensativo. Hasta que sin previo aviso saltó con un grito atronador:
-¡Tú!
Su ojos saltones estaban clavados sobre Wolfcat.
-¡Tú! - repitió -¡Pronombre personal! ¡Con tilde!
Wolfcat tragó saliva.
-¡Qué! - continuó Tumbili - ¡Adverbio interrogativo! ¡Tilde!
Tumbili se remangó su inexistentes mangas. Su furioso rostro se acercó más a Wolfcat. Golpeó con ambos puños sobre la mesa y rugió:
-¡Detuvo! - estaba rojo - ¡Siempre, siempre, siempre! ¡Con "v"!
Tumbili resopló, calmándose, se ajustó su inexistente corbata y se reclinó sobre la silla.
-Aparte de eso, buen trabajo, animales. Aquí tienen su premio.
Sacó un maletín de detrás de su silla, lo puso en la mesa y lo abrió. De su interior sacó tres piruletas. Les lanzó a Wolfcat y a Piranha cada uno la suya y con el ceño fruncido se dispuso a retirar el envoltorio de la restante.
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