viernes, 25 de enero de 2013

En busca de un gángster aventurero

Ni existe ni cabe la posiblidad de imaginar algo que le produzca mayor somnolencia a Tumbili Watiskaaki que viajar en maletín.  Este viaje no fue una excepción, de forma que quedó irremediablemente aletargado al poco tiempo de acomodarse.

Marvin vestía un elegante traje blanco.  Con estilo portaba un bastón y, sin moverse, bajaba por unas escaleras mecánicas.  El diminuto corazón de Tumbili se aceleró al verle.
- ¿Qué pretendes, mono? - preguntó Marvin mientras seguía bajando.
Tumbili quedó mudo, paralizado por la impresión.
- Que ¿qué pretendes?  Mono.
Todos los pensamientos y emociones de Tumbili corrían de un lado a otro y chocaban y entremezclaban creando un gran caos en su mente.  Trató de contestar pero su garganta estaba reseca y sus cuerdas vocales no respondieron provocándole un atragantamiento y un ataque de tos.  Marvin arqueó una ceja.  Mientras Tumbili tosía, Marvin, que aún bajaba esas larguísimas escaleras mecánicas, dijo:
- ...
Dijo:
- ...
Marvin dijo:
- Diré algo cuando me de la gana a mí, no cuando quiera el narrador.
Vale, perdón...
- ¡Señor Marvin! - exclamó Tumbili limpiándose las lágrimas. - Señor Marvin, no lo sé.  No sé lo que pretendo, ni lo que quiero, ni lo que he de hacer con esta vida y en este absurdo mundo.
Marvin soltó una pequeña carcajada de negro.
- Ya, eso es lo que me parecía.  Tus dos compañeros animalescos, Wolfcat y Teberuelo, todos parecéis igual de perdidos.
- Sufrimos la agonía de no tener un objetivo, una meta, un propósito...  ¿Tú qué opinas Marvin?
Todo quedó en silencio por unos momentos excepto por el zumbido de las escaleras mecánicas que Marvin seguía bajando.
- ¿Qué? - increpó Marvin.
- No sé, creí que a lo mejor ocurriría algo por decir eso...
- Pues parece que no.
- Ya.
Otro silencio.  Marvin cogió aire y proclamó con solemnidad:
- Tumbili Watiskaaki, arrodíllate.
Tumbili obedeció.  Marvin continuó:
- Con el poder que me otorga A Band Apart yo te nombro a ti y a los otros dos animales, Caballeros Marvinianos.
- Vale.
- Ahora escucha aténtamente.  Durante los próximos días os iré regalando a cada uno de vosotros un arma mágica.
- Oh.
- Utilizadlas sabiamente.
- Gracias, Marvin.  Pero olvidas lo más importante.  Necesitamos una misión, un motivo para seguir existiendo.
Marvin, que estaba a punto de llegar al final de las escaleras, emitió otra risa de negro.  Cuando se le pasó dijo:
- Para eso tendréis que hablar con Jules.
- ¿Con Jules Winnf...?
De pronto la cabeza de Marvin explotó y Tumbili despertó.

Tumbili estaba solo en el maletín, que ya había parado.  Salió al exterior y junto a una casa verde vió a Wolfcat y a Piranha que estaban reunidos con Zú, un ser malholiente y viscoso.  Piranha le estaba dando varios billetes y Wolfcat estaba contando las monedas en su cartera.  Tumbili les llamó:
- ¡Eh!  ¡He tenido una aparición!  ¡Tengo que hablar con vosotros!
Wolfcat se giró con cara de preocupación.
- Nos falta dinero para el alquimista. ¿Llevas algo encima?

viernes, 4 de mayo de 2012

Bello Zurgh

Piranha hacía un rato que se había perdido en aquella gran conversación, así que cuando un bicho verde y sin perilla le ofreció una lata de Zurgh. <<¡Oh! hace unos días que no bebo>>  pensó metiéndose la mano en la bolsilla y sacando el dinero le dijo que le diese una lata de aquel brebaje echo de Gasolina y agua de ciénaga) y comenzao a beber, <<No apto para estómagos sensibles>> leyó en la etiqueta. La última vez había potado cuarenta veces en dos minutos, pero aquello no le asustaba, la anterior a aquella había echado la raba algo así como 200 en uno sólo y miro de reójo a sus amigos para potar. Al acabar dijo: muy bien, esta vez he echado fuego. Esto mejora cada vez- y sonrió como un idiota a cámara. Después ayudóa Tumbili a coger a Wolfcat, que seguía enganchado al reloj aquel, y lo metieron en la maleta, tras Wolfcat s emetió Tumbili, y luego Piranha. Cuando todos estuvieron dentro a aquella maleta marrón de ejecutivo le salieron unas ruedas y se fue d eallí. Dentro, Piranha que estaba tumbado en el sofá le sugirió a Wolfcat que mientras uno mirase por una ventana el otro lo haría por la otra, así verían si encontraban la casa o no. La maleta no tenía ventanas físicas porque las tenía de las otras, que son mejores.

miércoles, 11 de enero de 2012

Zú Herta Lapassta


Mucho tiempo después en Muy Lejos Atravesando el Campo, Donde Se Escucha el Tañido de la Campana de Hierro, un taxi paró en seco en medio de la plaza del Reloj Cílindríco. Y una figura simiesca detubo del automvil con rapidez, seguido por mas dos figuras, para saludar al Alkhal de Muy Lejos Atravesando el Campo, Donde Se Escucha el Tañido de la Campana de Hierro.
-Buscamos a Zú, el alquimista craneológico.
-Cronológico- repuso Piranha
-Eso mismo.
Wolfcat, en un ataque de rabia impulsada por el sentimiento D, que no es mas que lo que uno siente cuando después de mucho tiempo regresa a un lugar para descubrir que sigue tal cual uno mismo lo dejó al irse, comenzó a darle cuerda al reloj Cílindríco.
Ante esta escena Esmeralda Villa Lobos solo podia pensar una cosa:
"¿Por que acepté el soborno de aquel boxeador?"
-El señor Lapassta, de nombre Zú Herta, esta en su morada de color verde, allí lo encontrarán.

miércoles, 20 de julio de 2011

Transporte escogido

Tumbili Watiskaaki golpeó la mesa con ambos puños. Con un gesto de determinación en el rostro se subió a la mesa, adoptó una posición de potencia y gritó con todas sus fuerzas:
-¡Taxi!
El alarido resonó fuertemente por la sala. Wolfcat y Piranha miraron a su alrededor expectantes, pero sólo se oían las respiraciones fatigadas de Tumbili. Pasaron unos segundos y no parecía suceder nada, hasta que Piranha saltó:
-¿Y ahora qué se supone que deb...?
¡Brrrjjjghghtttrtrtrrrttrrthtrtrhththtthhhhrththhthhhhthh!
De pronto, con un grave estruendo explotó la pared, y por el hueco entró un taxi amarillo. Avanzó lentamente sobre los escombros hasta la mesa, donde frenó. Se bajó la ventanilla y de ella emergió un brazo femenino seguido por el atractivo rostro de Esmeralda Villa Lobos. Miró a Wolfcat, a Piranha y a Tumbili de arriba a abajo y preguntó con la más sexy de las voces:
-¿A dónde queréis ir, animalitos?

martes, 28 de junio de 2011

Intrigas :::

-¿Que opinas que falta Wolfcat?- preguntó Tumbili con interés.
-Creo que eso del medio pato no es del todo coerecto.
-¿Ah, no? ¿Tú que crees Piranha?
-Ah, no no, yo no creo en esas cosas de las que hablas, no me preguntes de Firuncolines que yo no se nada.
-¿¡¡QUEE!!?- afirmaron interrogativamente sorprendidos tanto Tumbili como Wolfcat.
-¿No halábamos de eso?
-Pues no... En fin, Tumbili, creo que con un pato entero funcionaria mejor, aunque creo que la manera mas fácil de llegar a Muy Lejos Atravesando el Campo, Donde Se Escucha el Tañido de la Campana de Hierro, seria del mismo modo mediante el cual vine yo desde allí hasta aquí sin mucha perdida de tiempo.
-¿Cual?
-Es bien conocido por todos que el mejor medio de transporte, inventando por el Jueginologo Edgarálan 3,14, un cyborg con mucho talento para tratar con los Firuncolines de los que hablabamos antes, que por cierto se trata, por si no lo sabían de un pueblo indígena del lado sur de allí mismo, que en el principio de su historia se instalaron en la pradera que hay a la derecha del Bar de Road, pero luego tuvieron que mudarse al lado sur de allí mismo, puesto que la interintestinal estaba siendo construida por el lado norte. Sabéis lo de la interintestinal ¿No? No, no creo que lo sepáis aun, pues resulta que un viajero extraviado ha decidido acampar allí, y a creado un caos de aquí te espero, y los coches se amontonan uno sobre otro, sobre otro, sobre otro, sobre otro, dejando espacio solo para que algún virus del sur pueda seguir su camino, y encima el tipo este tenia gatitos de esos que se duplican un día si y otro a lo mejor, así que todo esta lleno de gatitos y mas gatitos, mas gatitos, mas gatitos, masgatitos, masgatitos, masgatitos, masgatitos, masgatitos, masgatitos
-¡¡¡QUIERES DECIRNOS DE UNA VEZ COMO LLEGAR!!!
-Llamando a un taxi