martes, 28 de junio de 2011

Intrigas :::

-¿Que opinas que falta Wolfcat?- preguntó Tumbili con interés.
-Creo que eso del medio pato no es del todo coerecto.
-¿Ah, no? ¿Tú que crees Piranha?
-Ah, no no, yo no creo en esas cosas de las que hablas, no me preguntes de Firuncolines que yo no se nada.
-¿¡¡QUEE!!?- afirmaron interrogativamente sorprendidos tanto Tumbili como Wolfcat.
-¿No halábamos de eso?
-Pues no... En fin, Tumbili, creo que con un pato entero funcionaria mejor, aunque creo que la manera mas fácil de llegar a Muy Lejos Atravesando el Campo, Donde Se Escucha el Tañido de la Campana de Hierro, seria del mismo modo mediante el cual vine yo desde allí hasta aquí sin mucha perdida de tiempo.
-¿Cual?
-Es bien conocido por todos que el mejor medio de transporte, inventando por el Jueginologo Edgarálan 3,14, un cyborg con mucho talento para tratar con los Firuncolines de los que hablabamos antes, que por cierto se trata, por si no lo sabían de un pueblo indígena del lado sur de allí mismo, que en el principio de su historia se instalaron en la pradera que hay a la derecha del Bar de Road, pero luego tuvieron que mudarse al lado sur de allí mismo, puesto que la interintestinal estaba siendo construida por el lado norte. Sabéis lo de la interintestinal ¿No? No, no creo que lo sepáis aun, pues resulta que un viajero extraviado ha decidido acampar allí, y a creado un caos de aquí te espero, y los coches se amontonan uno sobre otro, sobre otro, sobre otro, sobre otro, dejando espacio solo para que algún virus del sur pueda seguir su camino, y encima el tipo este tenia gatitos de esos que se duplican un día si y otro a lo mejor, así que todo esta lleno de gatitos y mas gatitos, mas gatitos, mas gatitos, masgatitos, masgatitos, masgatitos, masgatitos, masgatitos, masgatitos
-¡¡¡QUIERES DECIRNOS DE UNA VEZ COMO LLEGAR!!!
-Llamando a un taxi

miércoles, 8 de junio de 2011

Resbalamiento.

-Dinos como- dijo Wolfcat, que se había subido a la mesa, y se había sentado ante él, de piernas cruzadas. Había aprovechado esa postura para rascarse la oreja con la pierna, algo que acostumbraba mucho a hacer.

-Usaremos LA TEORÍA DEL RESBALAMIENTO.
-¿¿¡¡LA TEORÍA DEL RESBALAMIENTO!!?? -Dijeron los dos al unisono.
-LA TEORÍA DEL RESBALAMIENTO
-¿¿¡¡LA TEOR..
Tumbili y Pirhana se habían quedado mirnado a Wolfcat, el único que había empezado.
-...ia del resbalamiento!?-dijo
-Sí, usaremos LA TEORÍA DEL RESBALAMIENTO de la siguiente manera: al llegar a la interestatal, buscaremos el Bar de Road en la interintestinal, donde hacen unas costillas a la barbacoa que están de rechupete.-miró a Wolfcat- y sí, hay piruletas. Poco más hacia el suronorte, hay una epidemia de arrozales, arrozales que comen tierra, así que trataremos de evitar esa zona, además, me ha contado la gente que no ha sobrevivido que hay agujeros negros.Después de no continuar un poco por allí, si no más bien en la dirección inversamente opuesta, nos encontraremos con la montaña nevada, donde podremos usar LA TEORÍA DEL RESBALAMIENTO.
-Sí, pero ¿cómo funciona?- Preguntó Wolfcat.
Tumbili, comenzó a explicarle cómo diciendo:
-¿Es que acaso su inocencia ignora, que a más de una hora, las siete y media es un juego?
-¿Un Juego?
-Sí, y un juego vil que no hay que jugar a ciegas, pues...
Piranha les interrumpió al grito de: eeeeeeeeeeah!, que eso es de Don Mendo, ¡no os hagaís lios!
-Oh, ah, sí, lo siento- Se disculpó Tumbili levantandose la parte superior del craneo dejando entrever su amarillento cerebro, a modo de saludo, y perdón. -Cómo te decía, consiste en usar dos medias llemas de huevo...
-¿Pero con dos medias llemas no tendrías una?, sería más fácil usar una sola.
-Ah! eso e slo que quieren qeu pienses- dijo Piranha balanceandose en su corta barba, mesandose su silla, y rascandose la pupila.
-Exacto- señaló Tumbili - ¿Cómo no se me había ocurrido antes usar LA TEORÍA DEL RESBALAMIENTO...?- -en fin, a lo nuestro, cojes las dos medias llemas, y las restiagas contra medio pato, tiene que ser una sección limpia y sin muchas manchas, pero que conserve las tripas. Te lanzas cuesta abajo, y con la velocidad que cojeremos en la montaña, será suficiente para llegar enseguida hasta allí.O no:::
-Fíjate - puntualizó Wolfcat -Hay tanta intriga en esa frase, que hasta los puntos suspensivos son dobles.
-¿Porqué lo dices?- Le preguntó Piranha a Tumbili.
-Me da la sensación de que falta algo.

martes, 7 de junio de 2011

MMM (Misión Monarquía Marviniana)

Tumbili permaneció en silencio mientras pensaba, hasta que por fin respondió:
-Wolfcat eres un genio.
-¿Entonces tienes más piruletas? - quiso saber Wolfcat.
-¡No! Bueno sí, pero eso da igual; no te voy a dar más. El caso es que está claro lo que debemos hacer. ¡Pero cómo no me he dado cuenta hasta ahora!
-¡Hay que coger a Wolfcat y darle una paliza con una barra de hielo! - adivinó Piranha.
-¡No! Bueno sí, pero eso lo haremos más tarde. Lo que quiero decir es que ahora todo tiene sentido. ¿No lo veis?

Piranha y Wolfcat se miraron entre ellos. Después miraron a Tumbili y negaron con la cabeza. Éste suspiró, se armó de paciencia y comenzó a enumerar:

-La marea del este, los ataques psico cervicales, la aparición, el dolor de cabeza, las piruletas, la jerga detubo. Todo ello nos indica un objetivo claro: Tenemos que viajar al futuro para lograr que en el futuro más allá del que viajemos Marvin pueda convertirse en el rey. ¿Lo entendéis ya?
-Claro, si Marvin gobierna dejará de tener sueños eróticos con tanta frecuencia, - dedujo Piranha - y además podrá construir fábricas de piruletas con las que sus guerreros podrán ir armados en las batallas que se avecinan por la marea del este.
-¡Exacto! - confirmó Tumbili.
-¿Pero cómo podemos viajar al futuro? - preguntó Piranha.
-Eso es lo único que todavía no me cuadra...
-Yo sé cómo. - interrumpió Wolfcat - Pero para ello será necesario andar mucho. Conozco a un alquimista cronológico de mi pueblo natal, Muy Lejos Atravesando el Campo, Donde Se Escucha el Tañido de la Campana de Hierro. Se llama Zú.
-Los alquimistas me dan mala espina. ¿Podemos confiar en él? - inquirió Tumbili.
-Totalmente. Detubo grandes logros a lo largo de su carrera.
-Ya... Y dime, ¿está muy lejos Muy Lejos Atravesando el Campo, Donde Se Escucha el Tañido de la Campana de Hierro?
-Me temo que sí, hay que atravesar el campo.
-¡Tan lejos! - se sorprendió Tumbili.
Wolfcat asintió con la cabeza.
-No podemos permitirnos eso. No tenemos tanto tiempo para...

De pronto Piranha interrumpió a Tumbili con una breve carcajada ahogada. Piranha se encontraba cabizbajo con los ojos abiertos de par en par y una sonrisa inquietante. Era una visión bastante siniestra.
-¿Piranha? - preguntó Tumbili - ¿estás bien?
Tras unos momentos de incertidumbre, Piranha alzó la vista y proclamó con aire perverso:
-Yo sé cómo podemos llegar a Muy Lejos Atravesando el Campo, Donde Se Escucha el Tañido de la Campana de Hierro en un abrir y cerrar de ojos.

miércoles, 1 de junio de 2011

"Detubo"

-Creo que ese asunto no lleva a ninguna parte aún- repuso Wolfcat abotonandose el mordisco para luego doblar cuidadosamente cada uno de los pelos que le daban un aspecto animalesco. -Es mas, todo este griterio me parece inutil. De donde yo vengo, "detubo" es sinonimo de todos los verbos de su mismo tiempo...

-Interesante, ¿De donde provienes?-
Preguntó Piranha.

-Vengo de muy lejos atravesando el campo, donde se escucha el tañido de la campana de hierro.

-Hum buenas tierras, ¿Os llega hasta alli la marea del este?

-A veces, por ahora nos libramos de los ataques psico cervicales

Tumbili se puso en pie en ese momento, y tras rascarse la oreja derecha con el codo izquierdo dijo:
-Amigos, el tiempo se fue, la canción acaba, pensad algo que decir.

Todos coincidieron en su pensamiento, y tras un destello multicolor aparecio una figura humana o similar, que solo se dejó ver durante unas milesimas de segundo, en las que Tumbili, Piranha y Wolfcat obtubieron la respuesta a sus pensamientos mas profundos.

Tras esta rebelación, lo unico que quedó de las respuestas fue un dolor de cabeza como si se la hubieran reventado.

Recuperado de tal conmoción Wolfcat detubo su piruleta fuertemente entre sus manos, y una arruga de preocupación se le dibujó en la frente.
-Señor Watiskaaki, ¿No tendrá otra piruleta, no?